01 Primero, verificamos la licencia. Cada operador que aparece en este índice tiene una jurisdicción provincial argentina vigente, IPLyC PBA, LOTBA o equivalente. Si la habilitación caduca o entra en revisión, la ficha se retira del ranking en menos de 48 horas y el cambio queda registrado en el timestamp visible al lado de cada tarjeta.
02 Después auditamos los métodos de pago. Probamos depósitos y retiros reales con Mercado Pago, transferencia bancaria CBU/CVU y, cuando aplica, Pago Fácil o tarjetas locales. Medimos plazos efectivos, no los publicados. Un retiro que el operador promete en 24 horas pero entrega en 96 baja puntaje. Las comisiones ocultas también pesan en la evaluación.
03 Acto seguido analizamos las herramientas de juego responsable: límites de depósito configurables por el usuario, autoexclusión sincronizada con el registro del IPLyC PBA, recordatorios de tiempo en sesión y enlaces visibles a la línea gratuita 0800-666-6006. Un operador puede tener una excelente plataforma técnica y aún así perder puntos acá si oculta estos controles tres clics adentro de la configuración.
04 Por último medimos KYC y soporte. Cargamos un DNI argentino real, un comprobante de domicilio bonaerense y una selfie de verificación; cronometramos cuántas horas tarda la activación. Probamos el chat en español en horario nocturno y feriados, no solo de lunes a viernes a las 14. El operador que responde en castellano rioplatense con un agente humano y no con un bot circular suma puntaje claro.
Ningún criterio se compensa con marketing. No publicamos cifras concretas de bonos porque cambian sin aviso y prometer un monto exacto que el operador después no honra es exactamente el patrón que esta industria necesita dejar de repetir. Comparamos estructura, no promociones.